Médico especialista en endocrinología en Ourense

Patologías más frecuentes

El Dr. Antonio Gippini. Endocrinólogo es un médico especialista en endocrinología que ofrece sus servicios en la localidad de Ourense.
Es experto en:

Diabetes.

Diabetes

  • Diabetes tipo 1
Es una alteración del sistema inmune que cursa con la destrucción de las células pancreáticas productoras de insulina. Aunque es típica de sujetos jóvenes, puede aparecer a cualquier edad. Por el momento no existe la curación para este trastorno, siendo la administración de insulina la única forma de tratamiento. No obstante, las nuevas insulinas y los dispositivos de control de la glucemia suelen permitir en la mayoría de los casos un buen grado de control, de tal manera que la tasa de complicaciones diabéticas se ha reducido notablemente.
  • Diabetes tipo 2
Es una enfermedad crónica íntimamente relacionada con la carga genética y con el exceso de peso. Al estar ligada a la presencia de obesidad, la diabetes tipo 2 es una alteración muy frecuente que afecta al 14 % de la población española (unos seis millones de personas) y a más del 35 % por encima de los 60 años. Clásicamente denominada “diabetes del adulto”, el aumento de la obesidad infantil y juvenil está haciendo que la diabetes tipo 2 aparezca en edades cada vez más tempranas. Debido a que la diabetes puede pasar desapercibida si no hay hiperglucemia grave o complicaciones, 4 de cada 10 diabéticos no saben que tienen la enfermedad. Aunque, a diferencia del tipo 1, esta forma de diabetes no se debe a un proceso de destrucción rápida de las células productoras de insulina, con el paso del tiempo la capacidad de producir insulina se va reduciendo paulatinamente. Si bien al principio la diabetes tipo 2 puede tratarse eficazmente sin necesidad de administrar insulina, en fases avanzadas puede hacerse necesaria la insulinización, sobre todo en pacientes que han tenido un mal control previo. Dado que la diabetes no controlada puede causar ceguera, infarto de miocardio, trombosis cerebral, insuficiencia renal, impotencia, amputaciones en los miembros inferiores y otros graves problemas; se comprende que el diabético, primero, debe saber que lo es, y segundo, precisa recibir la atención adecuada (el riesgo de complicaciones disminuye drásticamente en pacientes bien controlados). Así pues, en caso de presentar exceso de peso y tiene antecedentes de familiares diabéticos, debe descartarse la existencia de una diabetes oculta. Y si ya se ha confirmado el diagnóstico, debe procurarse el mejor control posible para prevenir las complicaciones.

Obesidad.

Obesidad
La obesidad, que se define como el exceso de peso por acúmulo de grasa corporal, afecta en España a un 16 % de la población general y aproximadamente a una de cada cinco personas mayores de 35 años, cifra que por desgracia aumenta de forma imparable. La obesidad es considerada hoy por la ciencia médica como “una grave epidemia en expansión”. Esto significa lo siguiente:
  1. La obesidad es una enfermedad.
  2. El número de obesos aumenta en proporciones epidémicas.
  3. No se prevé que la obesidad deje de aumentar.
Por ello la situación es preocupante. Es un terrible error pensar que la obesidad es un defecto estético porque es mucho más que eso: la obesidad es un grave trastorno que deteriora drásticamente la calidad de vida y causa severas enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, infarto de miocardio, trombosis cerebral, insuficiencia respiratoria, artrosis, diversos tipos de cáncer y otras. Así pues, lo más lamentable es que muchas de las personas que padecen estas alteraciones podrían no haberlas contraído si hubiesen tenido un peso normal. Las causas de la obesidad son múltiples. En la mayoría de los casos el origen radica en el hábito de tomar alimentos con un alto poder calórico de forma que la energía ingerida siempre es mayor que la energía gastada, acumulándose el exceso en forma de grasa. En otros casos la causa es una enfermedad del sistema endocrino, desapareciendo la obesidad una vez resuelta la alteración hormonal de base. Si tiene usted un peso normal procure conservarlo porque es un buen seguro de salud. Pero si tiene exceso de peso debe tratar de remediarlo o se expondrá innecesariamente a padecer enfermedades graves e invalidantes.

  • Volver a engordar tras la dieta. ¿Una pesadilla evitable?
Muchas personas obesas que en algún momento lograron perder peso recuerdan bien el esfuerzo que supuso pasar varias semanas atadas a un régimen de comidas impuesto, aburrido, escaso y poco o nada satisfactorio. Sin embargo lo soportaron estoicamente con la ilusión de lograr el ansiado adelgazamiento, el cual seguramente llegó a ser espectacular para los más tenaces, con pérdidas de veinte, treinta o más kilos. Pero por desgracia en demasiados casos llegó pronto la tremenda decepción del reengorde, hasta pesos incluso mayores que el de partida. Y lo peor es que esta secuencia adelgazamiento - reengorde tiende a repetirse provocando una grave frustración que para algunos desemboca en trastornos de tipo depresivo. ¿Es esto inevitable? ¿Es acaso una utopía la obtención de un adelgazamiento duradero? Definitivamente no. Dicho de otro modo: debe quedar claro que es posible adelgazar para siempre. Sin embargo, tal fin no precisa de una dieta sin más, sino de un cambio de hábitos alimentarios que no se adquiere fácilmente, por lo que un programa serio de adelgazamiento es casi siempre prolongado. Si usted está decidido a dejar atrás para siempre el exceso de peso sepa que puede lograrlo, pero no sin seguir consejos expertos durante todo el tiempo que sea necesario.

  • Exceso de peso en la infancia y la adolescencia
En los últimos años ha empezado a aumentar el número de niños y adolescentes con exceso de peso. Las consecuencias de la obesidad temprana son devastadoras, ya que con alta probabilidad un niño o un adolescente obeso será un adulto obeso y por tanto podrá padecer las consecuencias de la obesidad (diabetes, hipertensión, colesterol, infarto de miocardio y otras) a edades inusualmente precoces. Lamentablemente la solución a este severo deterioro de la salud pública es difícil debido a la naturaleza misma del problema que se sitúa en hábitos sociales muy arraigados como son la falta de ejercicio y la alimentación hipercalórica (un cambio al respecto requeriría la acción de todo el conjunto de la sociedad). Mientras tanto, padres y expertos pueden intentar resolver cada caso individual. 

Enfermedades de la tiroides.

Enfermedades del tiroides

  • Bocio y nódulos tiroideos
La glándula tiroides es un pequeño órgano situado en la parte anterior del cuello (por debajo de la laringe o “nuez”) cuya función es producir las hormonas tiroideas, sustancias que influyen decisivamente en el funcionamiento de múltiples sistemas corporales. Al margen de posibles trastornos funcionales (hipertiroidismo e hipotiroidismo) una alteración frecuente del tiroides es el aumento de tamaño, denominado bocio, que puede ser de tipo difuso o de tipo nodular (en este caso el paciente nota la aparición de uno o varios bultos en el cuello). Si bien el consumo de sal yodada es de utilidad en la infancia para prevenir el bocio, su uso en la vida adulta proporciona escasa o nulas ventajas, e incluso puede ser perjudicial por precipitar el desarrollo de disfunción tiroidea (hipertiroidismo sobre todo). Antiguamente, debido a la falta de atención médica, el bocio alcanzaba con frecuencia un tamaño enorme causando incluso dificultad para tragar y respirar. Sin embargo hoy en día el problema principal ante un bulto en el tiroides, aunque sea pequeño, es descartar que se trate de un tumor porque en tal caso un diagnóstico precoz conduce en la amplia mayoría de los casos a la curación definitiva.
  • Hipertiroidismo e hipotiroidismo
Si la cantidad de hormonas tiroideas es excesiva (hipertiroidismo) las funciones metabólicas se aceleran y el paciente notará nerviosismo, palpitaciones, sensación de calor, quizá adelgazamiento y otros síntomas parecidos a los que provoca la ansiedad. Por el contrario, si la cantidad de hormonas tiroideas es baja (hipotiroidismo) las funciones metabólicas se ralentizan y aparecen síntomas en cierto modo opuestos a los anteriores: somnolencia, sensación de frío, estreñimiento, aumento de peso y otros que hacen sentirse al paciente como “apagado”. Dado que el tratamiento de estos trastornos tiroideos es seguro y eficaz, si el diagnóstico se hace a tiempo no habrá secuelas. Pero si la terapia se inicia tarde puede haber lesiones definitivas graves, sobre todo en el corazón, que puede quedar con arritmia permanente e insuficiencia funcional.
Llámele, él atenderá todas sus consultas.
Dr. Antonio Gippini. Endocrinólogo examen de tiroides

Consulte el servicio que necesita al teléfono:
988 210 794